A todos nos gusta el pan francés, en especial cuando esta aguado, ya que es mucho mas fácil comerlo y rellenarlo de frijoles, queso o incluso con carne. Lo seguimos comiendo a pesar de que el doctor dice que si seguimos consumiendo pan nos pondremos tan obesos que si nos caemos de la cama, caeremos de los dos lados. ¡Pero a nadie le importa! El pan es en la noche como en el día son las tortillas.
Pero, ¿que pasa cuando el pan francés ya lleva 8 días sin haber sido consumido? Esos deliciosos bollos de pan francés que compraste para comértelos, que los dejas olvidados en la cocina porque tu panza no aguanta ni siquiera un sorbete de carretón, pasaron de ser suaves y esponjados, a ser duros como rocas; Sin olvidar de que además de que comerte uno te va a quebrar los dientes, le salieron hongos de tanta humedad que hay en la cocina porque nunca te preocupaste de tapar el agujero del techo que hace que se filtre el agua de lluvia.
Al ver esos bollos todos mohosos y duros, uno ya se olvida de ellos y simplemente los tira a la basura, pero lo que pocos saben, es que se pueden reciclar de varias maneras para la vida cotidiana.
Un día un amigo me conto de que en su casa en la madrugada, mientras el veía televisión porque el condenado nunca dormía bien, oyó un ruido extraño. Salió hasta la puerta de su casa y vio como un mañoso estaba en el techo de la casa de su vecina ¡tratado de entrar! Entonces, lo primero que hizo fue entrar a su casa, pero no para llamar a la policía; sino que entro a su casa para recoger el pan francés que ya tenia dos meses de estar en su cocina y parecían piedras de mar. Y despertó a su hermano para decirle lo que pasaba. Ambos salieron a al calle y entre los dos se pusieron a tirarles ese pan francés en la cabeza. Dicen que al ladrón le cayeron 3 bollos de pan francés y quedo en coma 5 meses. Los judiciales que llegaron a arrestarlo no podían creer que el pan francés lo haya dejado pasmado.
Hubo otra ocasión en que unos niños estaban jugando el gran partido final de beisbol de la colonia, pero como solo tenían una pelota, rápido se les perdió ya que uno de ellos hizo un jonrón que mando lejísimos la pelota. El héroe de esa ocasión fue el papá de uno de los jugadores ya que fue a la casa y saco el pan francés de 6 meses que lo tenían y así se pudo completar ese partido que marco record en toda la historia de el beisbol de la colonia: ¡26 jonronazos! Todo gracias a la facilidad de tirar los bollos.
También pasaba que a un vecino siempre le tocaba parquear su carro en una cuesta bien empinada y tenia miedo de que un día el freno de mano le fallara y se fuera cuesta abajo. Por eso siempre tenia listo a la mano el pan francés que compro en la última navidad para detener el carro. Eran mucho más efectivos que un ladrillo.
No solo los pequeños bollos se pueden reciclar; También el pan baguette es efectivo. Ese pan chicloso y largo que cada cien mil años compras para solo comerte menos de la mitad, cuando endurece, se puede convertir en un excelente arma para espantar ladrones; así como también lo puedes usar como rodillo para aplanar la masa para las pizzas y también para usarlo para levantamiento de pesas. Solo le pones pesas en cada lado y así te ahorras miles de dólares además de tonificar tu cuerpo. ¡Ni los productos de la TV son tan efectivos!
¿Ves como puedes reciclar el pan francés? Ahora ve a tu tienda más cercana y compra el alimento y la solución de muchos de tus problemas.
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